24/04/2016 | Parque Nacional Los Cardones

Proyecto en Isonza, Salta

Levantando el molino derribamos el mito de que la tecnología solar es la única que funciona en Salta

El primer molino eólico de autoconstrucción instalado en una escuela de Salta

 

Lo construyeron alumnos y docentes de la Universidad Nacional de Salta y de la escuela rural de Isonza y el domingo quedó instalado. Fue un proyecto conjunto de 500RPM, la Asociación Argentina de Energía Eólica y la universidad. 


Con sus propias manos tallaron perfiles aerodinámicos en madera de cedro, hicieron bobinas de cobre, cortaron metal y lo soldaron, ensamblaron todas las partes y el aerogenerador quedó listo para instalarse. Entonces viajaron hasta Isonza, atravesando la cuesta del Obispo camino a Cachi, y junto con integrantes de la comunidad educativa dejaron el molino funcionando en la escuela N°4596 Martín Miguel de Güemes, que se encuentra dentro del parque nacional Los Cardones.

Durante una semana más de 30 personas trabajaron en la construcción de un aerogenerador. Entre ellos se contaban estudiantes y docentes de la Universidad Nacional de Salta (UNSA) y de la escuela rural de Isonza, junto con algunos participantes particulares. El proyecto, generado por 500RPM y la Asociación Argentina de Energía Eólica, contó con el apoyo del Departamento de Física de la UNSA, a cargo del Dr. Fernando Tilca, y del Inenco, y recibió la financiación del programa nacional PROCODAS, para proyectos de “tecnología para la inclusión social”.

El aerogenerador fabricado es de diseño Piggott, utilizado en todo el mundo por numerosas organizaciones para la electrificación rural, por su simpleza y robustez, que lo hacen ideal para lugares alejados.

El aerogenerador de la escuela rural de Isonza es de 350W de potencia nominal y será utilizado para la carga de computadoras portátiles y teléfonos celulares de docentes y alumnos, y también se prevé la creación de un aula de computación que podría ser abastecida por el mismo.

“La provincia de Salta tiene vientos aptos para la energía eólica principalmente en los valles calchaquíes y en la Puna. Además en las zonas con montañas siempre es posible hallar sitios propicios, dado que se generan túneles de viento naturales”, explicó el ingeniero Esteban van Dam, cofundador de 500RPM. Así, la escuela se eligió por estar situada en una zona con buenos vientos y también por tener una necesidad energética, tal como lo explicó Héctor Vargas, director de la escuela primaria: “Tenemos paneles solares pero fueron pensados para otra realidad. Ahora con las nuevas tecnologías se necesita más energía y nos estábamos quedando sin luz.”

El domingo 24 de abril se dieron las capacitaciones prácticas de operación y mantenimiento del equipo para la comunidad educativa de la escuela. Desde que se izó por primera vez, el molino estuvo girando a gran velocidad y generando energía. Los participantes habían instalado también la conexión en la escuela, varias zapatillas de enchufes y hasta una repisa que ellos mismos fabricaron. Entonces enchufaron computadoras, teléfonos celulares y luces para probarlo. “Todo el fin de semana fue una fiesta. La escuela nos recibió con mucho cariño y nos deleitó con la gastronomía típica, de la mano de Eva y Crisanto y varios ayudantes de cocina. Mientras degustábamos un corderito nos iluminaba una luz encendida por el viento”, contó emocionado un participante.

Se fueron yendo el domingo por la tarde, luego de un fin de semana espléndido. Atrás quedó el molino cuya identidad se dibujaba con gran arte en el timón: la provincia de Salta atravesada por un guanaco y un cardón de un lado y Güemes a caballo del otro lado.